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domingo, 27 de julio de 2014

El lugar. Nuestro lugar.

Hay un lugar aquí
en la ciudad de barro y sufrimiento.
Ese lugar de acero y cemento.
Ese lugar... Entre sombras al que huí.

Mil nombres borran otros, quizás mil.
Esconden los amores y las vergüenzas
y, sin embargo, sus piedras recuerdan.
Me hablan. Me hablan de ti.

Sí, ese lugar late
con un coche y respira su humo
y se ahoga en aguas verde oscuro.
A la aurora renace.

Es pestilente y es también sombrío.
Extrañamente bello.
Porque se copa con nuestros recuerdos
la pared que se asoma sobre el río.


viernes, 25 de octubre de 2013

Campos de Castilla

Se alza sobre esta tierra marrón
la paja en su mortaja dorada,
muerta a manos de la despiadada
crueldad del verano y su sinrazón.

Grises de piedras de alguna estación
se abrazan a la vía ya oxidada.
Es sangre del camino desangrada,
llorada en llanto de separación.

Sobre estéril campo se cierra el cielo
por negros nubarrones ocultado
plañiendo en velatorio bajo el velo.

Verde una hierba se asomado
a los campos de Castilla de duelo.
La vida y la muerte se han encontrado.




viernes, 16 de agosto de 2013

Despedida en una estación

Olor a gasolina en las miradas
entre ese gris y el marrón suspendidas
Se asfixian en él pieles humedecidas
de rocío de ocasos y alboradas

Cruel chirrido de máquinas ahogadas
niega a las voces mudas despedidas.
El hidráúlico chasquido de idas
mata las chispas de ojos reflejadas.

Susurro en el pesado aire perdido.
Los relojes cumpliendo su labor.
Tú, escaleras. Yo, al hormigón fundido.

Las calles brillan con un gris fulgor.
Llego a la casa del recuerdo herido.
Más gélido que tu ausencia. Su olor.

lunes, 20 de mayo de 2013

Colores en escala de grises


El velo gris de las nubes del cielo
se refleja en charcos iridiscentes
donde luchan el agua y el aceite
sobre la negrura del pavimento.

El azul apuñalado al ocaso
sangra en carmín sobre el horizonte.
El Sol que en triste descender se esconde
amortaja al atardecer morado.

En la noche cerrada el naranja
a la bóveda deslunada hiende
mientras la luz roja del neón vende
su descanso a urbe que no descansa.

Y cuando el reflejo se torna en verde
el rayar del alba dura un momento
y explota la sombra a la luz en fuego
entre edificios de hormigón que miente.

Envidio tanto brillo que me rodea
porque dentro de mí, mi alma desciende
por una escala de grises que sumergen
el color en plomo que nunca espera.

sábado, 21 de enero de 2012

Al fango te hunden

Ya en el pasado del fango te alzaste
a la vera del Tajo para verte
reflejada bajo el Sol ardiente
hasta que las envidias despertaste.


Al barro se esfuerzan en arrastrarte
aquellos que el podrido poder tienen.
Con manos ávidas y ojos verdes
falsos, fingen que tus males no saben.


Ocres y rojizas son tus tierras;
azules, los cielos que te cubren,
blancas, las ilusiones en la espera.


Blancas parecen las tramas que se urden;
azules, ríos y llantos por la pena;
ocres, la tierra en la que te hunden.





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