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domingo, 27 de julio de 2014

El lugar. Nuestro lugar.

Hay un lugar aquí
en la ciudad de barro y sufrimiento.
Ese lugar de acero y cemento.
Ese lugar... Entre sombras al que huí.

Mil nombres borran otros, quizás mil.
Esconden los amores y las vergüenzas
y, sin embargo, sus piedras recuerdan.
Me hablan. Me hablan de ti.

Sí, ese lugar late
con un coche y respira su humo
y se ahoga en aguas verde oscuro.
A la aurora renace.

Es pestilente y es también sombrío.
Extrañamente bello.
Porque se copa con nuestros recuerdos
la pared que se asoma sobre el río.


domingo, 15 de septiembre de 2013

Azul y rojo, morado

Eres azul de cielos despejados,
de océanos claros e insoldables,
de glaciares, hielos inquebrantables
de fondos de naufragios olvidados.

Soy el rojo de ocasos desangrados,
del suelo de los hierros oxidables,
de fuegos que espantan la noche amables,
de herrumbre de mandobles derrotados.

Sin llegar al horizonte, tocamos,
cuando el aire implosiona de repente
en llamas púrpuras. Nos abrazamos.

El frío azul funde al rojo candente
y en mil morados nos desdibujamos,
cuando queda una piel únicamente.


miércoles, 11 de septiembre de 2013

Ausencias entre humo

Bajo cielos de naranja estrellado
tu recuerdo me voy lento fumando.
Por el dédalo de mi mente ando
entre la niebla y el humo nublado.

Por mis labios el deseo esfumado
se desliza, sutil, etéreo, blando.
Ignora cruel mi morriña guiñando
el brillo azul del lucero elevado.

Ya casi se ha consumido el carbón
y yo, en cambio, sigo aquí ardiendo
sentado en el solitario balcón.

Memoria en sueño se va diluyendo.
Te pienso al caer en mi rendición,
allí, muy lejos, donde estés durmiendo.


miércoles, 4 de septiembre de 2013

Ojalá

Suena el silencio en esta oscuridad
de  anhelantes tinieblas retorcidas.
Entre las negras volutas  podridas
imploro una brizna de claridad.

Me arrastran mareas en tempestad
de furibundas olas encendidas.
Entre rabiosas espumas heridas
rezo a un dios salvaje por su piedad.

Y cuando busca refugio mi mente,
rescata una palabra entre un millón
que brota de mi boca de repente.

La sombra llena de iluminación.
Ya no habrá nada que al mar atormente.
"Ojalá" es esperanza y maldición.

Gracias a G por la imagen.

martes, 20 de agosto de 2013

Gélida ausencia

Hoy sentí el abrazo de la ausencia:
era frío, muy frío. Era hielo.
Su roce hacía escarcha mi pelo.
Me estremecía en su mera presencia.

Más fría es la noche que comienza
cuando sin  Sol se tiñe negro el cielo
y la Luna rasguña el nocturno velo.
Sin ti, todo en derredor se silencia.

Sábanas que preconizan tormenta
sobre mi cama, estepa de zarzal,
rajando mi piel con espina lenta.

El alba llega, quema el vendaval.
Sólo queda esta mi alma macilenta
dentro de un cuerpo roto de cristal.

jueves, 16 de mayo de 2013

Londres

Ciudad alzada entre humo ennegrecido
de edificios que en su loco crecer
al mortecino Sol no dejan ver,
lo arrojan como basura al olvido.

Ciudad cuya vena es río podrido
que una niebla de él ha visto nacer
tan contaminada que ha hecho arder
las entrañas de los que la han vivido.

Ciudad de mendigos y maleantes,
de ricos y nobles sin caridad
aferrados a lo que fueran antes;
de lluvia sin fin que cae sin piedad
corroyendo los mapas de viandantes
... empero, sueño con esa ciudad.

domingo, 5 de mayo de 2013

Cisne peregrino, cuervo renegrido


Destino, por una vez, te lo pido,
dame alas. Permíteme volar
hacia el lejano norte, sobre el mar.
Quiero ser cisne peregrino huido.

Salvaje quebrar del nudo ceñido,
constrictor, que no deja respirar.
El esparto y  el cuero desatar
siendo emigrante cuervo renegrido.

A la tímida esperanza encendida
dejo una vela. Silente oración
le rezo pidiéndole una vida.

Una vida, mas de liberación
porque será aquella que dormida
mi alma ansió y deseó en su ensoñación.

jueves, 2 de mayo de 2013

Aferrado a un clavo ardiendo


Es la única luz ese clavo ardiento
al cual me aso con todas mis fuerzas
para evitar caer en las tinieblas 
del pozo que entre las sombras voy viendo.

En mi piel la llaga se va abriendo.
Huelo el dolor de carne que se quema
aferrada al hierro que la sustenta
en el loco empeño que la va hiriendo.

Y es que está acechando la oscuridad;
por todos lados es negra marea
tiñe plúmbea la posibilidad.

Espero colgado a ver si clarea
un alba portando la claridad
donde la umbra un mal recuerdo sea.

sábado, 20 de abril de 2013

Sueños que se materializan


... y mi sueño se materializa
en una brillante bola de fuego
flotando frente a mis ojos incrédulos.
Al alcance de mis manos que suplican.

En la llama un futuro se divisa.
Me asomo, tan cerca que tengo miedo.
¿Y si ese cerca es demasiado lejos?
Pese al calor mis costillas tiritan.

Tantos sueños de noches desveladas
tantas pesadillas sin despertar
y amargas las lágrimas derramadas.

¿Pudiera ser que llegara un final
en esta estepa de ausente esperanza?
Imploro arrodillado "SÍ PODRÁ".

viernes, 22 de marzo de 2013

Ícaro alado


Es el deseo un dorado sol brillante.
Levantamos implorantes las manos,
saltamos, mas son inútiles saltos.
Ciega está nuestra mirada anhelante.

Mas la esperanza se presta ayudante.
De blancas plumas cubre nuestros brazos.
Saltamos, y con fuerza aleteamos
con nuestros ojos mirando adelante.

Nuestras leves alas nos han traído,
tocamos con los dedos lo ansiado
y cada pluma estalla en fuego herido.

Un triste azul mar nos recibe en su abrazo.
Olvidamos el deseo al hundirnos
Y en el fondo, la esperanza olvidamos.

miércoles, 20 de marzo de 2013

Deseo y esperanza, Romeo y Julieta asesinos


Desde el precipicio me despeñó
esperanza. La luz me hacía ciego
porque la rodeaba de brillo intenso
silente cómplice de la traición.

Bajo un mar de lágrimas me ahogó
deseo. La arena fue entre mis dedos 
testigo de un suicidio violento,
plañidera de fingido dolor.

Uno esperando a la otra. La otra
deseando al primero. Yo inmolado
mártir de la traición cojuradora

Ojalá fuera daga ejecutora
ojalá fuera brebaje taimado.
Ojalá fuera yo, yo solo a solas.



domingo, 17 de marzo de 2013

Pozo de los deseos muertos

Asomado me hallo a un oscuro pozo,
su negra agua devuelve mi reflejo.
"Echa una moneda y pide un deseo"
parecen susurrar tristes sus ojos.

A esta éterea petición respondo.
Siento el frío metal entre mis dedos
al lanzarlo y lo oigo caer lejos,
desfigurando con olas mi rostro.

Pide mi corazón, habla mi boca:
"reflejo, tú quieres que yo desee"
Oigo mi propio eco sobre la roca.

"Y mi deseo, testigo de ello eres,
es no desear nunca más". Muere ahora
mi reflejo. Deseo con él muere.
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